Mediante decreto municipal, el Ejecutivo local reconoció formalmente la trayectoria del icónico comercio, símbolo de encuentro, nostalgia y pertenencia para varias generaciones de vecinos.
En el marco de la conmemoración por sus seis décadas de vida, la Municipalidad de Villa de Soto declaró oficialmente al tradicional «Kiosco Pepito» como Patrimonio Afectivo de la ciudad. La distinción fue formalizada a través de un decreto firmado por la Intendente María José Acuña, en reconocimiento al invaluable aporte cultural, social e identitario de este espacio a la vida comunitaria.
Fundado hace 60 años en la Plaza San Roque, el Kiosco Pepito ha trascendido la actividad mercantil para convertirse en un punto de referencia ineludible del paisaje urbano y social soteño, cobijando las vivencias, anécdotas y recuerdos de múltiples generaciones que crecieron en sus inmediaciones.
Identidad, memoria y valoración de la historia local
Desde el Ejecutivo Municipal se destacó que gobernar también implica cuidar la memoria colectiva y homenajear a los símbolos cotidianos que construyen la cultura popular de la ciudad.
«Hay lugares que se miden por el lugar que ocupan en el corazón de nuestra gente. El Kiosco Pepito es parte viva de la historia de Villa de Soto, de nuestros recuerdos de la infancia y de la identidad que nos une como pueblo. Otorgarle esta declaración institucional es un homenaje del Municipio, pero sobre todo de toda una comunidad que lo siente y lo abraza como propio», expresó la Intendente María José Acuña.







