Doña Olga Ofelia Pellarin, pionera de la actividad comercial en Villa de Soto. Una respetada vecina que hizo de su librería un espacio solidario y de acompañamiento social.

Compra junto con su esposo, don Olmos,  el local comercial a un tío que se iba de la Villa, en 1947. Desde entonces, fueron más de 70 años brindando buena atención a generaciones de niños y jóvenes que se llegaban a la librería “Doña Olguita” para adquirir todo lo necesario para llenar el portafolios o la mochila para educarse y forjar su futuro.

Ella sabía de las desigualdades a la hora de pensar en las oportunidades para estudiar, por eso mantenía su libreta del fiado y sus eternas acciones de bien solidario.

No aceptaba inflaciones ni ajustes en el precio. Siempre repetía “los niños no tienen la culpa”.

Todos sus clientes salían del local con  las tradicionales tiras de caramelos o mielcitas que luego en la escuela era motivo de competencia a quien le había dado más cantidad de golosina. Los que venían de pueblos cercanos a estudiar en sulkys,  les  hacía un lugar para que dejaran su medio de transporte seguro mientras estaban en la escuela.

Hoy sus clientes son adultos  que la recuerdan como una mujer bondadosa, íntegra y solidaria.

 Doña Olguita supo dejar huellas en el corazón de los soteños.

Falleció en 2012 dejando la mejor enseñanza a todos: La solidaridad es el camino para construir una sociedad más  justa.